Por Cristina G. Miralles
Con la llegada del verano, cada vez aumentan más el número de inscripciones en las clases de yoga, y es que este tipo de ejercicio sigue siendo el más solicitado por el público femenino.
“El yoga no solo ejercita el cuerpo, también la mente”, afirma Glenda Serrano, monitora de yoga en el centro INSYNC WELLNESS situado en New Jersey.
Este tipo de práctica oriental, que lleva siendo líder en los gimnasios de EEUU desde hace una década, beneficia tanto a niños como personas mayores debido a las bases que otorga al ser humano como son: la relajación, la respiración, las posturas, la concentración y el desprendimiento interior.
Glenda Serrano, nutricionista y deportista, aclara la importancia que tuvo el yoga en su vida “tenía ansiedad y depresión cuando empecé a tomar clases de yoga. Gracias a este tipo de ejercicio superé todos mis problemas, me cambió la vida”, comenta Serrano, a la vez que hace hincapié en lo importante que es hacer ejercicio todos los días mínimo media hora.
Esta milenaria disciplina física y mental que se originó en la India, se instala cada vez más en la cultura occidental, ya que desde hace unos cuantos años cuenta con una gran cantidad de adeptos debido a la importancia de esta práctica para el desarrollo del espíritu.
Serrano no sólo da importancia a la parte mental del yoga, también a la parte física ya que ella misma perdió treinta libras cuando decidió incorporar este ejercicio indú a su vida diaria. “La gente que tiene sobrepeso no presta atención a conocer su cuerpo”, añade la monitora de esta práctica oriental milenaria, quien también resalta los tres beneficios fundamentales que proporciona el yoga, como son, la reducción del estrés, controlar los niveles del corazón y ayudar a bajar el peso.
“Es muy importante prestar atención a lo que se come, aquí en EEUU falta la comida verde”, añade Glenda quién da importancia a la costumbre de tomar mucha agua, eliminar el azúcar, especialmente la soda y reducir las comidas con un alto contenido graso.





