Por María de los Ángeles Corral
De acuerdo al Centro Hispano Pew, sólo 12 de cada 100 niños latinos que entran al jardín de infancia obtendrá un título de licenciatura en una universidad. No hay duda que debemos ayudarles a solicitar su ingreso y matriculación en aquellas universidades que les ofrecen las mejores oportunidades de tener éxito en la vida.
Un estudiante debe considerar estudiar fuera cuando las oportunidades educativas superan a las que se ofrecen en su localidad y resultan asequibles. Las familias deben aprovechar el verano para investigar potenciales universidades y oportunidades de beca utilizando herramientas como www.collegeboard.org/enespanol.
He invitado a Rubén Alonzo, titulado por el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) para que nos ilustre sobre el tema. Su historia puede resultar instructiva para otras familias.
¿Cuándo crees que se debe considerar estudiar fuera de su región?
Los estudiantes deben comparar sus universidades locales con las que están más lejos. Yo sentía que el MIT me ayudaría a convertirme en un mejor ingeniero. Siempre se encontrarán formas de superar las dificultades familiares.
¿No hubo preocupación que fueras a cambiar?
Nos criaron con un sólido cimiento de nuestras raíces mexicanas, y eso lo llevé conmigo a Cambridge. Hubo algo que decepcionó a mi madre: Perdí mi domino del español. Pero sé que lo recuperaré.
¿Qué tipo de apoyo encontraste en el campus?
Acudí a la Oficina de Educación para las Minorías. Me recibieron muy bien y fueron muy útiles. La dirección de la escuela entendió los desafíos que enfrentaba e incluso me apoyaron en la reunión para solicitar ayuda financiera. Habría estado perdido sin ellos.
Desde que saliste de casa, ¿has pensado en volver?
Lo que me impulsa a volver es el sistema escolar disfuncional en mi ciudad. Siento el impulso de mejorar las oportunidades y el porcentaje de graduación de los estudiantes de preparatoria.
¿Contabas con maneras de sobrellevar los cambios que enfrentaste al salir de casa?
Me rodeé de amigos que pasaban por situaciones similares. Me motivaban académica y socialmente. También estoy trabajando en construir una organización para estudiantes que son los primeros de su familia en asistir a la universidad. Les proporciona a estos estudiantes un lugar donde compartir sus dificultades, conocer a otros como ellos, encontrar apoyo y tener un refugio.





