Tag Archive | "Memorial Day 2012"

Miles de motoristas desfilan un año más en Washington en homenaje a veteranos

Miles de motoristas desfilan un año más en Washington en homenaje a veteranos

Cientos de miles de motoristas se congregaron en Washington en el "Rolling Thunder", un tradicional desfile en homenaje a los estadounidenses caídos en combate y que en su vigésimo quinto aniversario estuvo dedicado especialmente a los veteranos de la guerra de Vietnam.

Miriam Burgués

Washington.- Cientos de miles de motoristas se congregaron en Washington en el “Rolling Thunder”, un tradicional desfile en homenaje a los estadounidenses caídos en combate y que en su vigésimo quinto aniversario estuvo dedicado especialmente a los veteranos de la guerra de Vietnam.

Este año los actos del “Memorial Day” (Día de los Caídos) marcan el inicio de las conmemoraciones del 50 aniversario del fin de ese conflicto, que culminó en 1975 con un balance de más de 58.000 militares estadounidenses muertos y unos 304.000 heridos.

El “Rolling Thunder” (trueno sobre ruedas), conocido así por la operación de bombardeos que Estados Unidos lanzó desde 1965 sobre Vietnam, nació en 1987 cuando cuatro veteranos de esa guerra convocaron a sus compañeros a recordar a los muertos en combate.

De un pequeño grupo de motoristas se ha pasado a los 400.000 que participaron en el desfile, según los organizadores, y el homenaje ha terminado por extenderse a los veteranos de todas las guerras en las que ha participado EE.UU., no solo a los de Vietnam.

El ritual es siempre el mismo. Los motoristas, la mayoría excombatientes de Vietnam en sus “Harley Davison”, se reúnen unas horas antes en una gran explanada frente al edificio del Pentágono, en Virginia.

Desde allí cruzan el puente Memorial, que une el cementerio de Arlington (Virginia) con Washington, y terminan su recorrido en el Mall, donde miles de personas saludan a los motoristas con banderas, les aplauden o simplemente les toman fotos.

Con el “Memorial Day” comienza la temporada veraniega en EE.UU. y las altas temperaturas de hoy animaron a gente de todas las edades a presenciar el desfile.

Después del paseo en moto comienza la peregrinación hasta el muro de granito inaugurado en 1982 en memoria de los veteranos de Vietnam, en el que están grabados los nombres de todos los fallecidos en ese conflicto.

Jim Del Giorno, veterano de Vietnam, llegó desde Long Island (Nueva York) y hoy visitó por primera vez ese muro para recordar a los amigos caídos en la guerra. “Es muy conmovedor”, dijo.

Sin palabras para describir cómo fue su experiencia en Vietnam, anotó que el “Memorial Day” debería “ser más que una fecha” porque, a su juicio, los veteranos todavía necesitan mucha ayuda.

En la misma línea, Drew J. Fleming, quien también combatió en Vietnam, explicó que una de las losas más pesadas para los veteranos son los problemas psiquiátricos que arrastran al volver a casa.

“Algunos los manejan mejor que otros, que no pueden poner en palabras lo que han vivido”, apuntó Fleming junto a las banderas y flores que adornaban hoy el muro.

En los más de diez años de intervención en Vietnam pasaron por allí 2,59 millones de soldados estadounidenses.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, honró el pasado viernes a los veteranos de la guerra de Vietnam con una proclamación en la que da inicio a las conmemoraciones del 50 aniversario del fin de ese conflicto.

“Rendimos homenaje a los más de tres millones de hombres y mujeres militares que dejaron a sus familias para servir con valentía lejos de todo lo que conocían y de todo lo que amaban”, subrayó Obama.

En 2025 se cumplirán 50 años del fin de la guerra de Vietnam y desde ahora el Gobierno federal pondrá en marcha un programa de 13 años de duración, en asociación con autoridades estatales y locales y organizaciones privadas, para honrar a los que sirvieron “en una de las misiones más difíciles que hemos enfrentado”, explicó la Casa Blanca.

El presidente y la primera dama, Michelle Obama, participarán este lunes con motivo del “Memorial Day” en una ceremonia en el cementerio de Arlington, inaugurado en 1864 y que alberga más de 300.000 tumbas con los restos de soldados estadounidenses fallecidos en combate.

Obama depositará una ofrenda floral en la “tumba al soldado desconocido” y después se desplazará al Mall para asistir a otra ceremonia en el Muro a la Memoria de los Veteranos de Vietnam.

Posted in NoticiasComments (0)

Un ‘Memorial Day’ cargado de recuerdos

Un ‘Memorial Day’ cargado de recuerdos

El Memorial Day es su día, el de los veteranos de guerra estadounidenses, y este año todavía más: la Casa Blanca inicia nuevos homenajes a los combatientes en la Guerra de Vietnam, coincide con el reciente repliegue de las tropas de Irak y se celebra con la mirada puesta en la próxima retirada de Afganistán.

La ceremonia conocida como "Flags In" se realiza para conmemorar y rendir homenaje al personal militar estadounidense ubicando una bandera estadounidense en cada una de las más de 220.000 tumbas en este cementerio con miras a la celebración del 28 de mayo del Memorial Day.

Damiás Bonmati

En 2012 el “Memorial Day” intensificará su esencia militar. Y los homenajeados, los veteranos de guerra, dicen asumir las dos caras de esta festividad estadounidense: el tributo a su labor, pero también el latido de las cicatrices de la trinchera. “Queremos más ayuda específica en vez de galones amarillos”, pide un veterano de la guerra de Afganistán.

De los treinta compañeros que Jim Wilson tuvo en clase en 2004 en la academia militar, 14 han muerto en las guerras de Iraq y Afganistán.

“Es la mayor cifra de muertos en una clase de aquella época”, subraya este veterano de la guerra de Iraq, de tan solo 30 años. No esquiva la macabra estadística y admite que el último lunes de mayo, durante el Día de los Caídos (Memorial Day), la sentirá latir con fuerza.

“Será el día del dolor, de la soledad y del sufrimiento. De pensar en muchos de nuestros compañeros de clase que nos han dejado”, cuenta Jim. De pensar en Jeffrey, el que fue su mejor amigo y que murió en 2005 en Iraq, y en Jason, con quien compartió piso y también cayó en Oriente Medio.

Es una de las dos caras del ‘Memorial Day’: la de honrar a las bajas del ejército estadounidense; a los caídos, que se dice en las casernas. La otra cara de la festividad, menos presente en los discursos y en las placas de mármol, es la de explorar los porqués y los después. También menos presente en las palabras de Jim Wilson.

Nacido en el apartado estado de Wisconsin (al norte del país), este treintañero ya es veterano de guerra. Hizo trabajos militares un año en Corea, actividad humanitaria en un desastre natural en Pakistán y fue oficial en Iraq. Lo fue en Iraq entre 2006 y 2007, durante quince meses que dicen haberle marcado profundamente y, sobre todo, haberle intensificado su confianza por lo que son y lo que buscan ser las Fuerzas Armadas de EEUU.

PRIMER AÑO FUERA DE IRAQ

El de este año será el primer Día de los Caídos sin soldados estadounidenses en Iraq. Y él está convencido de que fue testigo de cómo la labor militar cambió un país. Asegura haber aterrizado en 2006 en una zona en una creciente espiral de  violencia interna y haber vuelto a casa en 2007 dejando atr·s un estado mejorado. “Creo que la verdadera razón del cambio de situación fue que los iraquíes habían decidido que no les gustaba lo que estaban viviendo y lo cambiaron”.

“Y lo que hicimos las tropas estadounidenses fue facilitar eso, conseguimos cambios intangibles en el país” . Wilson, con su confianza en la institución militar, ha dedicado los tres últimos años a enseñar en California a jóvenes que aspiran a ser oficiales del ejército.

Jim Wilson es, sin embargo, más crítico con la vida estadounidense que no lleva uniformes ni galones.  “Lo frustrante es que la gente no piense en nosotros -alega-, que piense más en ir a comprar que en los esfuerzos hechos por los voluntarios”.

Él, que luce brazaletes metálicos en memoria de sus amigos muertos, pide reconocimientos “puros y auténticos” durante el Día de los Caídos. Y hace dos peticiones: más atenciones para los veteranos que arrastran secuelas físicas y mentales, y más iniciativas para que puedan dar el salto a la vida civil. Eso también es el Día de los Caídos, de hecho, su cara B.

Sigue en las Fuerzas Armadas, pero es veterano de la guerra de Afganistán: James W. Bass cree que “la mayoría de estadounidenses persisten desconectados de la realidad del Ejército” y pide que dediquen la festividad a los caídos para “escuchar y pensar en los combatientes”.

Escuchar, por ejemplo, que en la comunidad de veteranos -de veteranos que no superan los cuarenta- persisten elevadas tasas de paro, se requieren programas de formación específico y  se demanda mayor atención sanitaria para sus cicatrices. Las que se ven y las que no tanto: muchos divorcios, conflictos familiares y numerosos suicidios.

“Podemos empezar a promover un apoyo a los veteranos de forma concreta, con ayuda específica en vez de con galones amarillos”, reprocha Bass, nacido en Maine y que a sus 33 años vive en el área de la capital del país, Washington.

En paralelo a la progresiva retirada de Afganistán anunciada por la Administración Obama, este Día de los Caídos será para James el primero tras su vuelta del país en conflicto. Lo vive con emocion: “En esta época el año pasado estaba en Afganistán y será muy bonito celebrar estar de nuevo en casa y pasar el día junto a mi mujer”.

ACTIVIDAD EN LAS CASAS Y EN LOS CEMENTERIOS

Explica que el Día de los Caídos ha cambiado con los años. Ha pasado de ser el día para las víctimas anónimas y los veteranos ancianos –y con bastón-; a ser el día para las historias personales y los veteranos jóvenes -y con bastón a veces también.

“Han vuelto muchos veteranos de Iraq y de Afganistán, que son jóvenes pero al mismo tiempo son veteranos y están conectados con el Día delos Caídos”, relata. Cree que la festividad se siente en las casas y no sólo en los cementerios.

Uno de los epicentros ha sido y sigue siendo el cementerio nacional de Arlington, Virginia, a un puente de la capital, Washington, y a escasos metros del Pentágono, el auténtico cerebro de la política militar estadounidense. Durante la  jornada del Memorial Day se abarrota de gente que visita este impresionante cementerio de 253 hectáreas, 400.000 tumbas y el monumento al Soldado Desconocido.

Muchos de los que viajan a Washington y al cementerio son motoristas y veteranos de guerra que hacen rugir la capital del país con el tradicional desfile de “Harley-Davidson”. El “Rolling Thunder” (Trueno sobre ruedas) es su forma de recordar a los caídos en combate y a todos que debieron defender el país como soldados.

Menos patriótico y ruidoso será el jubilado Patrick McCann. Aunque se presenta como veterano de la guerra de Vietnam, no llegó ni a serlo.

Su padre luchó allí, su hermano luchó allí, pero el Patrick de 19 años, que era entonces un voluntario  entrando para combatir en Vietnam, cambió repentinamente de idea. Recuerda  que una manifestación pacífica de afroamericanos en Chicago le hizo cambiar de opinión.

“Cambié mi opinión sobre la guerra de Vietnam, primero; y sobre la guerra en general, después”, relata este anciano crítico con su pais. Dice que Estados Unidos tiene “una economía que es adicta a la guerra y sólo puede hacer negocios a partir de lo que genera la guerra”. Esto es lo que está pasando en América, sentencia McCann. “La gente joven, y la gente pobre, y la gente de color está luchando y muriendo por estos principios”. Por ello, quiere un Memorial Day que piense menos en los caídos que ha habido y más en los caídos por haber.

“Tendríamos que rendir homenaje a la gente que ha perdido su vida, pero también debería ser un día para pedir poner fin a la guerra”, justifica. Por ello, celebrará con otros veteranos el Día de los Caídos en una iglesia, con una proyección de un documental sobre cinco soldados de diferentes países que “acabaron matando gente”.

“Muestra por qué alguna gente entró en el ejército siendo joven y estúpido, y acabó matando gente inocente”, concluye este jubilado.

El padre de Patrick McCann nunca dejó de defender a las Fuerzas Armadas; su hermano, que se emparejó con una vietnamita, tampoco. Jim Wilson, el oficial en Iraq nacido en Winconsin, siempre estará agradecido al profesor de instituto que lo convenció de entrar en la academia militar. Y la mujer de James Bass, el veterano de Afganistán, sigue quejándose porque su marido se desvela por las noches desde que volvió de la guerra.

Esas también son las personas y las historias del Día de los Caídos en Estados Unidos. Los relatos que no cuentan las inscripciones sobre mármol y las cicatrices que las medallas no tapan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Posted in NoticiasComments (0)




Clasificados

 

Gúia de Servicios

 

Edicion Impresa

Edicion Impresa

Encuesta

¿Habrá una reforma migratoria en Estados Unidos este año?

Ver Resultado

Loading ... Loading ...

Notas Recientes

Social

Twitter:

iBlog Comentarios


Loading

WP Shoutbox
Only registered user allowed