ENTREGA DE LOS PREMIOS GRAMMY 2013
Juanes y Lila Downs, triunfadores latinos de los premios Grammy
Antonio Martín Guirado

Juanes ganó el Grammy al mejor álbum pop latino por “MTV Unplugged .
Los Ángeles.- “Babel”, de los británicos Mumford & Sons, se coronó como el mejor álbum del año en la 55 edición de los Grammy, los premios más relevantes de la industria de la música, una ceremonia dominada por la banda de rock The Black Keys con cuatro gramófonos dorados.
Los londinenses no pudieron ocultar su sorpresa al subir sobre el escenario del pabellón Staples Center, en Los Ángeles, California, ya que “los Black Keys han estado arrasando todo el día”, según admitió el líder de la formación, Marcus Mumford.
Fue el segundo galardón de la velada para el grupo, que en la gala previa al evento televisado -donde se anunciaron 70 de los 81 premios-, consiguió el de mejor vídeo versión larga, por “Big Easy Express”.
The Black Keys se confirmaron como los grandes vencedores con cuatro estatuillas: mejor disco de rock (“El Camino”), mejor canción de rock, mejor actuación de rock, (ambos por “Lonely Boy”) y mejor productor (para Dan Auerbach, guitarrista y cantante de la formación).
Gotye, Skrillex, Jay-Z y Kanye West se llevaron tres premios cada uno, mientras que Frank Ocean, Chick Corea, Esperanza Spalding, Matt Redman y FUN. triunfaron por partida doble en la gala de tres horas y media, presentada por el rapero LL Cool J.
La banda neoyorquina FUN. se llevó el codiciado galardón de mejor canción del año -premio al compositor- (“We Are Young”) y el de mejor artista novel.

El gramófono dorado en el campo de mejor disco de música regional mexicana fue para Lila Downs por “Pecados y milagros”.
Asimismo, Gotye puso su firma sobre otro de los trofeos más codiciados: mejor grabación del año -premio al artista y al productor-, por “Somebody That I Used To Know”.
Esa estatuilla fue entregada por un sobrio Prince (apareció con bastón y gafas de sol), que unos segundos antes dijo ante el micrófono: “Me gusta esta canción”.
El evento, como es habitual, se caracterizó una vez más por contar con algunas actuaciones musicales de lo más destacadas, especialmente el tributo a Bob Marley realizado por Bruno Mars, Sting, Rihanna y tres hijos del mítico artista (Ziggy, Stephen y Damian) y el homenaje a Levon Helm, batería y vocalista de The Band, al que se sumaron Elton John, Mavis Staples, Brittany Howard, Zac Brown, Mumford & Sons y T Bone Burnett.
Igual de atractivas resultaron las apariciones de Elton John y Ed Sheeran (“The A Team”), la lluvia que trajeron FUN. con “Carry On”, el regreso por la puerta grande de Justin Timberlake (en modo retro para “Suit & Tie”, acompañado por Jay-Z, y a todo color para “Pusher Love”), el dueto formado por Bruno Mars y Sting (“Locked Out Of Heaven”) o la versión hecha por el colombiano Juanes de “Your Song”, el famoso tema de Elton John, al que agregó frases en español.
“Son los mejores Grammy de la historia”, afirmó Timberlake.
Mumford & Sons (“I Will Wait”), Maroon 5 y Alicia Keys (“Daylight” y “Girl on Fire”), Rihanna (“Stay”), The Black Keys con la banda de jazz Preservation Hall (“Lonely Boy”), Kelly Clarkson (“Tennessee Waltz” y “Natural Woman”), The Lumineers (“Ho Hey”), Jack White (“Love Interruption” y “Freedom at 21″), Carrie Underwood (“Blown Away” y “Two Black Cadillacs”) y Frank Ocean (“Forrest Gump”) también pusieron su sello personal.
Entre las notas curiosas destacó el desafiante vestido de Jennifer López.
La artista de origen puertorriqueño no dudó en mostrar sus piernas mucho más de lo que hubiera preferido el canal de televisión CBS, que durante la semana pidió a los invitados que se mostraran cautos a la hora de elegir su vestuario.
“Como veis, leí vuestro mensaje”, dijo con sorna la cantante.
“Mamá, estás guapísima. Tú inspiraste ese mensaje”, replicó el rapero de origen cubano Pitbull.
En el apartado latino, Juanes ganó el Grammy al mejor álbum pop latino por “MTV Unplugged Deluxe Edition” y The Clare Fischer Latin Jazz Big Band se hizo con el mejor álbum latino de jazz, por “Ritmo”.
El galardón al mejor álbum de rock latino, urbano o alternativo fue para “Imaginaries”, de Quetzal, mientras que la estatuilla al mejor álbum tropical latino se lo llevó “Retro”, de Marlow Rosado y la Riquela.
El gramófono dorado en el campo de mejor disco de música regional mexicana fue para Lila Downs por “Pecados y milagros”.
Por su parte, el músico cubano Arturo Sandoval se llevó el Grammy al mejor álbum de Big Band de jazz por “Dear Diz (Every Day I Think Of You).
Rihanna y Jennifer López caldean la alfombra roja
Rihanna y Jennifer López se encargaron de caldear la alfombra roja en la 55 edición de los premios Grammy, que volvió a estar repleta de sensualidad a pesar de las advertencias del canal de televisión CBS, que pidió a los artistas ser comedidos a la hora de escoger sus vestidos.
Rihanna lució espectacular con un vestido rojo vaporoso de Azzedine Alaïa con escote en la espalda, mientras que López fue la más desafiante con un vestido negro asimétrico con abertura hasta la cadera, de Anthony Vaccarello.
La cantante de origen puertorriqueño apostó por combinarlo con un bolso dorado y sandalias negras y doradas.
“¡No dijeron nada acerca de las piernas! Yo pensaba que estaba siendo una buena chica. Un poco de hombro, un poco de pierna…”, explicó López a los medios en la alfombra roja.
Asimismo, Taylor Swift apostó por un diseño blanco vaporoso con abertura lateral de J. Mendel, acompañado por aplicaciones de pedrería en color plata, en tanto que Nicole Kidman se dejó ver con un vestido de encaje color cobre de Vera Wang y Beyoncé Knowles se mostró de lo más elegante con un mono ajustado en blanco y negro.
También se llevó grandes elogios Florence Welch con su Givenchy de pailletes verde esmeralda a juego con un bolso de mano.
Adele y Katy Perry, en cambio, estuvieron menos afortunadas con sus elecciones.
La británica, con moño y pendientes de diamantes, acudió a la cita con un vestido de encaje rojo con transparencias en las mangas y zapatos a juego.
Perry, por su parte, escogió un vestido color menta inspirado, según reconoció, en los diseños de Priscilla Presley en los 70, con escote pronunciado y pedrería en el cuello.
El canal CBS, encargado de emitir la gala en EE.UU., envió la semana pasada un correo electrónico a los invitados solicitando que los “traseros y pechos femeninos estén tapados adecuadamente” para evitar polémicos vestidos como el Versace que lució la propia Jennifer López en la edición de 2000 o el de Lil’ Kim en 1999, que dejaban poco lugar para la imaginación.