
Los latinos o hispanos han ganado espacio, además de la política, en el arte, la cultura, cine, música, deportes, ciencia, tecnología, en fin, en todas las ramas de la sociedad estadounidense.
El latino, “persona del año 2012″
Impacto Latin News
Barack Obama no hubiera ganado su segundo mandato presidencial el seis de noviembre pasado, sin el respaldo contundente de los hispanos que esta vez salieron masivamente a las urnas y cambiaron el curso electoral de Estados Unidos. Como nunca antes sucedió en una elección para la presidencia norteamericana, el surgimiento político de este gigante social fue evidente e hizo inclinar la balanza en forma tan sorpresiva pero clara vapuleando las encuestas previas, a tal grado que toda la historiografía reciente se ha tenido que rescribir y replantear para en adelante incluir este grupo étnico que en 2012 se puso pantalones largos.
Los latinos o hispanos han ganado espacio, además de la política, en el arte, la cultura, cine, música, deportes, ciencia, tecnología, en fin, en todas las ramas de la sociedad estadounidense. Han destacado y destacan personajes como Jennifer López, Penélope Cruz, Javier Bardem, Alex Rodríguez, Víctor Cruz, Paul Gassol, Manu Ginobili, senadores federales como Robert Menéndez y Marco Rubio, y decenas más.
Por tal razón, no hay duda, los latinos son ‘Persona del Año 2012’. Los números hablan: de alrededor de 15 millones que se registraron para votar, unos 12,2 millones acudieron a las urnas el pasado 6 de noviembre, un nada desdeñable 10 % del electorado. Y cambiaron –con votos- el fiel de la balanza.
Segunda mayoría
Obama ganó con el 71 % del voto latino, frente al 27 % que obtuvo el candidato republicano, Mitt Romney, unos resultados para éste bastante negativos que lo colocan por debajo del 31 % de John McCain en 2008 y del 44 % de George W. Bush en 2004.
Un factor decisivo en la victoria de Obama fue la movilización de los votantes que empezó ya desde la campaña de 2008, pero que en la de 2012 tuvo muy en cuenta el voto latino (16 % de la población, alrededor de 53 millones).
Ese abrumador apoyo de las minorías ha obligado a un intenso debate interno en el Partido Republicano sobre su mensaje.
“Los latinos tuvieron miedo… tuvieron miedo del Partido Republicano, y creo que ese miedo es el que nos causó la derrota”, afirmó el ex secretario de Comercio y consejero de Romney, Carlos Gutiérrez a la cadena televisiva CNN cinco días después, de las elecciones.
La mayor debilidad de Romney, fue dar la espalda a los hispanos durante las primarias republicanas y sugerir como solución al problema de los inmigrantes indocumentados el hacerles la vida imposible hasta que se “auto deportaran”.
2012 el año de Juan Pérez
Aunque después corrigiera el mensaje y buscara un acercamiento con esta comunidad, Romney perdió en 2012 su oportunidad con los hispanos, que en estos últimos comicios han demostrado sin ambigüedad su influencia en la política norteamericana.
Este año 2012 que está concluyendo los hispanos hemos dado que hablar en el buen sentido político, y las proyecciones estiman que muy posiblemente ‘Juan Pérez’ o ‘Eduardo Rodríguez’, con raíces hispanas de segunda generación, tal vez uno u otro de los millones de latinos, sea el primer presidente hispano de Estados Unidos, en cualquiera de las elecciones próximas.
En solo 18 años –para el 2030- el poder político de los hispanos en Estados Unidos se duplicará y será capaz de influir decisivamente en las políticas de Washington, más allá del cariz reivindicativo de estos días.
Si en la elección presidencial 2012 los hispanos empezaron a ser tomados en cuenta porque todos los especialistas certificaron que su voto fue decisivo en relegir al presidente Barack Obama, en el año 2030 se proyecta un cambio demográfico y político aun mayor que cambiará la faz de Estados Unidos, con un porcentaje latino insoslayable.
Mañana 40 millones de votantes
Los hispanos claramente dejarán jugar en ligas menores, para entrar a las Grandes Ligas, hablando en lenguaje beisbolístico figurado.
Los analistas creen que la composición del electorado cambiará rápidamente por varias razones. Una de ellas es que los hispanos son el grupo étnico más joven. Su edad promedio es de 27 años de edad -18 entre los latinos nacidos aquí- comparado con 42 años para los blancos no hispanos.
En décadas venideras, su poder electoral aumentará, sin pausa, en una continuidad generacional. De acuerdo a proyecciones de Pew Hispanic Center, los latinos de Estados Unidos sumarán el 40 por ciento del crecimiento del electorado en el país desde ahora al 2030, en ese momento cúspide 40 millones de hispanos estarán elegibles para votar, subiendo de 23.7 millones de hoy.
Si la relativamente baja cantidad de votantes y naturalizados hispanos creciera a los niveles de otros grupos, el número de votantes hispanos de hoy en el futuro podría fácilmente doblarse en dos décadas.
Si los resultados de encuestas a boca de urna son correctos que 10 por ciento de los votantes fueron hispanos, significa que cerca de 12.5 millones de hispanos ejercieron su derecho al voto. Esto pone de relieve que cerca de 40 millones de latinos no votaron o no tuvieron derecho a ejercer su voto en 2012. Este universo se quebraría en el futuro.
Un tsunami social
Particularmente, sería como la descarga de un tsunami social o electoral, con ciudadanos frescos y prestos ejercer su derecho al voto.
Entrarían a la contienda nada menos que 17.6 millones de jóvenes, quienes hoy todavía son niños pero cuando llegue el momento serán los ciudadanos americanos decisivos de muchas contiendas y consultas. Esa mayoría (93 por ciento) son jóvenes latinos nacidos en Estados Unidos y que automáticamente serán elegibles para votar cuando cumplan 18 años de edad.
Hoy, cerca de 800 mil latinos cumplen 18 años de edad cada año. Para 2030 esa cantidad subiría a un millón por año, agregando el poder electoral a más de 16 millones de nuevos votantes latinos. En estos números está el poder político de la comunidad hispana norteamericana, que será gravitante en todas las elecciones futuras.






















