
Una modelo luce una prenda del diseñador dominicano Oscar de la Renta, el 14 de febrero de 2012, durante un desfile de la Semana de la Moda de Nueva York en Nueva York.
En la Semana de la Moda en Nueva York, la fiesta bianual tanto para figuras consagradas de esta industria como Óscar de la Renta o Carolina Herrera al igual que para jóvenes diseñadores a seguir, se presentaron desde elegantes y clásicos cortes, hasta la moda urbana propia de las grandes ciudades.
Ruth E. Hernández Beltrán
Los nombres latinos van aumentado en la competida industria de la moda en EE.UU.. A nombres como De la Renta, Herrera, Narciso Rodríguez o Angel Sánchez, se suman una decena de propuestas en esta “Mercedes-Benz Fashion Week”: desde el dominicano Emilio Sosa, conocido por haber sido finalista en el programa “Project Runway”, de la modelo alemana Heidi Klum, y sus vestuarios para teatro, al mexicano Ricardo Seco.
INTENSO COLORIDO

Una modelo desfila con una creación para la colección otoño-invierno del conocido diseñador venezolano Angel Sánchez, durante la Semana de la Moda de Nueva York.
El mexicano Christian Cota presentó bordados hechos a mano por un grupo de artesanas de la comunidad de Valladolid (México), además de estampados y predominio de colores brillantes como el azul, el verde, el naranja y el amarillo. También retornó al drapeado que caracterizó su trabajo en los inicios de su carrera en 2007.
El mexicano, que en 2010 fue elegido miembro del Consejo de Diseñadores de Estados Unidos, apostó por una colección de elegantes y sensuales trajes largos y cortos, algunos ceñidos al cuerpo, pantalones, faldas cortas de vuelo amplio y abrigos, confeccionados en lana, seda, piel y terciopelo. “Me estoy concentrando en mis raíces”, dijo.
El color también caracterizó la colección para mujer del dominicano Emilio Sosa, que en su debut en la Semana de la Moda se decantó por el naranja, rojo y azul, que complementó con negro y blanco.
Sosa explicó lo siguiente: “Primero, pienso en el color; luego, en la tela y después en el diseño”. Exhibió una colección de abrigos, pantalones pitillo, vestidos cortos y sensuales trajes de noche largos.

Unas modelos lucen prendas de la colección otoño-invierno del diseñador mexicano Christian Cota, que fue presentada dentro del marco de la Semana de la Moda de Nueva York.
DE SEGIO DÁVILA A RICARDO SECO
La vida urbana también inspiró al diseñador peruano Sergio Dávila, ubicado en la Gran Manzana durante quince años, con una colección para hombre y mujer que recrea la arquitectura Bauhaus.
Llamaron la atención sus zapatillas en verde olivo, camel, gris, hueso y negro, así como diseños geométricos en tejidos naturales de lana, alpaca y algodón de su país.
El cubano Luis Fernández, especialista en el diseño de ropa deportiva, presentó una colección otoño-invierno para hombres inspirada en la tecnología. En ella, sobresalía el color rojo, azul o amarillo, con piezas reversibles y algunas confeccionadas en algodón impermeable.
En la propuesta del mexicano Ricardo Seco dominaba el negro y el gris, así como el rojo.
GABRIELA PEREZUTTI Y SUS TEJIDOS HECHOS A MANO
La uruguaya Gabriela Perezutti, la primera latinoamericana en subir este año a la pasarela del “Mercedes-Benz Fashion Week”, se decantó por tejidos hechos a mano y adornos que evocan el elemento gauchesco, como sus botas, inspiradas en la fiebre del oro en EEUU (entre 1848 y 1855).
La uruguaya llevó a la pasarela románticos y elegantes vestidos cortos y largos de tipo victoriano, propios de su firma Candela, algunos de ellos estampados o adornados con bordados hechos en la India, asÌ como piezas más informales de inspiración vaquera, tánicas, faldas y blusas.
Una vez más, la uruguaya no tuvo reparos en combinar lo elaborado con lo casual, acorde con la mujer moderna, típico de una ciudad como Nueva York.

Un modelo luce una creación de la colección Otoño-Invierno del diseñador mexicano Ricardo Seco, durante la Semana de la Moda de Otoño de Nueva York.
ÁNGEL SÁNCHEZ Y LA ELEGANCIA
Otros creativos latinos, encabezados por el venezolano Angel Sánchez eligieron piezas clásicas y elegantes, tanto para mujer como para hombre.
Inspirado en las divas del cine de las décadas de 1940 y 1950, Sánchez, considerado uno de los diseñadores internacionales de mayor prestigio, presentó una elegante colección de vestidos de noche.
“La cinematografía y la época más glamurosa del cine siempre han sido mi inspiración. En los años 40 y 50, la mujer se veía divina, y eso se proyecta en mi colección de alguna manera”, afirmó el modisto, que presentó vestidos largos y cortos, con variados escotes como el palabra de honor o los asimétricos de un solo hombro, adornados con pedrería, volantes que envuelven sutilmente el cuerpo y capas superpuestas, complementados por guantes largos.
Además, se decantó por colores fuertes, tonalidades doradas y por combinaciones de blanco y negro, dorado, amarillo mostaza, blanco con adornos en plateado o dorado, lila, azul y negro, y tejidos como organzas, sedas y crepés.
LA SASTRERÍA DE CARLOS CAMPOS
El hondureño Carlos Campos presentó una colección clásica y elegante para hombre. La novela “El amor en los tiempos del cólera”, de Gabriel García Márquez, le inspiró su colección de abrigos, camisas, algunas estampadas o en dos colores, suéteres y pantalones.
Campos destacó el dominio de colores tierra como el camello, terracota, vino, variaciones del crema y azul intenso, “acentuados por el rojo, porque es el color del amor”, en tejidos como la cachemira, lana, seda y poco algodón.
El mexicano Rolando Santana se inspiró en la década de 1970 en Nueva York y la música disco: llamó la atención el brillo en su ropa, así como los pantalones tipo campana o “bell bottom”, en su colección de pantalones, chaquetas, vestidos “evasé” para cóctel, algunos con flecos, trajes largos y “jumpsuit” en lentejuelas.
Santana también incluyó drapeados, escotes y pieles, tanto en abrigos como en cuellos, en una colección confeccionada en su mayoría en lana, chifón, cachemira y organza.
Con el debut de Seco en Nueva Cork, son ahora tres los mexicanos que se abren paso en las pasarelas neoyorquinas.
Pero México también estuvo presente con diseños de joyas gracias a las hermanas Phoebe y Annette Stephens y sus formas “geométricas y orgánicas”, elegidas por Michelle Obama y por actrices comon Jessica Alba o Nicole Richie.
Su línea Anndra Neen que surge de la combinación de sus nombres- incluye anillos, gargantillas, pulseras, brazaletes y carteras artesanales, hechos en México en alpaca y latón, al igual que la plata.



